13254488_611034619062219_6007484552996241560_nSu frágil cuerpecito no ha aguantado más y hoy a mediodia, nuestra abuelita se ha marchado para siempre, en silencio, así como son ellos, sin molestar.
Nuestra Peluseta era una de tantas gatitas que habitan nuestras calles, una superviviente, probablemente con demasiadas camadas a sus espaldas antes de que llegáramos a conocerla.
Pero supo buscar un refugio donde pasar sus últimos años rodeada de mimos y cariño, ella también era una gatita feral de esas que no se dejan tocar, hasta que entendió que la mano que le tendimos era para ayudarla. Así se habituó a las caricias, a las curas y a dejarse medicar cuando era necesario.
Ninguno de ellos es un gato más, todos son especiales e insustituibles y a ella, la vamos a echar mucho de menos. Cuidar de los gatitos de las colonias no es sólo alimentarlos, supone crear un vínculo con ellos, preocuparte y quererlos tanto como los que comparten nuestro hogar, ellos también son una parte de nuestra familia.
Ojalá exista un cielo de los gatos, ojalá exista un lugar donde volver a encontrar a todos estos pequeños seres tan especiales, que nos arañan el alma cada vez que toca despedirse.
Hoy ya descansas pequeña, esperamos haber compensado el tiempo que viviste sin una mirada amiga, sabiendo que tus últimos años encontraste la tranquilidad y el amor que muchos nunca llegan a conocer, sabiendo que no te has marchado de este mundo sola y en un rincón oscuro, sino con el calor de unas manos que quisieron hacer por ti todo lo posible.
Queremos mandar desde aquí un abrazo muy fuerte y muchos ánimos a Carmen, quien durante estos años la ha cuidado con esmero y un cariño infinito, ella era “su gatita”.

Siempre agradecemos el trato y profesionalidad de todo el equipo de Nova Veterinària, pero hoy queremos agradecer de manera especial a Albert su cariño y humanidad, por entender y compartir nuestro dolor

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