Flor, tiene un mes y es una de las gatitas abanodas en una caja de cartón en unas condiciones pésimas, pero ahora está así de bonita. Como veréis es una preciosísima gatita Carey que está esperando una adopción! Flor es alegre, cariñosa, juguetona y segura de sí misma, le gusta mucho descubrir nuevos rincones y jugar con otros gatitos. Cuando la coges en brazos, ronronea sin parar.

Las gatas carey son, sin duda, una de las manifestaciones felinas más extraordinarias que nos podemos encontrar. La sabiduría de la calle nos dice que las gatas carey son símbolos de buena suerte. Según la cultura celta tener una gata tricolor en casa trae fortuna al hogar, y los marineros japoneses tenían como premisa obligatoria el llevar gatas carey en sus barcos como protección contra los malos espíritus y las tormentas. Unos animales tan diferentes y enigmáticos, con propiedades casi mágicas, no podían prescindir de una hermosa leyenda que explique su presencia entre nosotros

Cuenta esta leyenda que hace ya varios siglos el sol, cansado de observar anónimo el trascurrir de la vida en la tierra quiso participar de ella. Para ello pidió ayuda a la luna, quien debía cubrir su ausencia con el fin de que los humanos no se percatasen de que el astro rey no estaba en su lugar. Así fue como un caluroso día de junio la luna cubrió lentamente al sol y fue poco a poco instaurando la oscuridad en la tierra, lo le dio oportunidad al sol de ausentarse y hacer realidad su sueño de ser corpóreo. Para cumplir su deseo y pasar desapercibido entre los mortales, el sol eligió al ser más perfecto, ágil y discreto de la tierra, una gata negra. Sin título

La luna, cansada de cubrir las espaldas al sol, se retiró del cielo, lo que obligó al sol a salir corriendo del cuerpo de la gata para evitar ser descubierto. Fue tan rápida su huida, que dejó tras de sí algunos rayos solares, que cubrieron el manto de la gata negra de cientos de toques dorados. A partir de ese mágico momento toda la descendencia que nació de aquella gata llevaba en su manto los rayos solares que el sol olvidó en su madre, otorgando a su cuerpo miles de tonalidades anaranjadas y doradas propias de los rayos del sol.

Una hermosa leyenda, qué duda cabe, digna de estos seres mágicos e inimitables. Sin embargo, la realidad de estos hermosos seres es bien distinta. En el mundo real las hijas del sol son huérfanas del cariño de los humanos. Por algún desconocido e injusto motivo las gatas carey no son de la preferencia de la mayoría de los propietarios de gatos. Muchas de las asociaciones y protectoras tienen siempre algún problema añadido cuando el ejemplar a encontrar familia posee un manto de estas características. El por qué no está muy claro, sobre todo cuando tenemos en cuenta que las gatas carey tienen, aparte de un carácter maravilloso, un atractivo físico inimitable y único. Cuando elegimos compartir nuestra vida con una gata carey podemos tener la total y absoluta certeza de que no existe ni existirá jamás un animal como el nuestro. Podemos asegurar que seremos unos privilegiados por poder tener a nuestro lado una joya inigualable que podrán admirar pero nunca imitar.

 

 

Fuente: http://comportamientofelino.es/index.php/articulos/item/183-las-gatas-carey

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