Querida Betty:

Sabemos que no entiendes nada, no entiendes por qué te pusimos en ese transportín y te llevamos a ese sitio donde muchas personas que no conoces te miraban y te decían cositas, y tú nos mirabas asustada y con ojos abiertos como platos.

Sabemos que no entiendes que ya nunca más vas a tener bebés, y que ya nunca más te los vamos a robar para salvarlos, ni los vas a ver morir en la calle, de frío, o de hambre, o enfermos.

Sabemos que no lo entiendes, y que no sabes que lo hemos hecho por tu bien, porque te queremos, porque te respetamos, y porque admiramos tu fortaleza para salir adelante en ese entorno tan cruel y duro.

Pero sabemos que éste es el único modo de salvar vidas y de conseguir un mundo mejor para vosotros los gatos de la calle.

Suerte pequeña.10845971_696407627139848_675021707468155829_n

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